Medición y verificación de impacto, para un 2021 exitoso

Al hablar de Medición y Verificación de impacto puede resultar difícil identificar por dónde empezar y de qué exactamente se trata este proceso, que puede sonar en principio abstracto, pero que en realidad se refiere a una serie de actividades y pasos que llevarán a tu organización a ser más sostenible y responsable con el ecosistema en el que se mueve.

Es probable que te estés preguntando la diferencia entre la Medición y Verificación y el Monitoreo y Evaluación o M&E como muchos lo conocen. En Azaí creemos que los dos son ejercicios igualmente importantes  no solo para la organización sino también para el entorno al que pertenece, dado que un buen ejercicio de Monitoreo y Evaluación, permite mejores ejercicios de Medición y Verificación de impacto. La diferencia radica en que el Monitoreo y la Evaluación contribuye a ser efectivos y eficientes en la operación de un proyecto o programa, conociendo en tiempo real si lo planeado ocurre o no, permitiendo ajustar acciones durante la implementación para que ocurra lo planeado. La evaluación por su lado, es un ejercicio que retrospectivamente observa y analiza lo que ocurrió, por qué, qué funcionó y qué no, así como las razones.  En un ejercicio reflexivo, en donde se consultan a los públicos de interés, se pueden elaborar estudios de caso y establecer mejores prácticas, advirtiendo sobre las oportunidades de mejora para la réplica y la escalabilidad de proyectos futuros.  En este proceso es clave compartir y comunicar a otros públicos interesados sobre los experiencias y buenas prácticas,  que pueden ahorrar la curva de aprendizaje de proyectos e iniciativas similares o que incluso pueden inspirar la realización de nuevos proyectos.

La Medición y Verificación de impacto observa y muestra los resultados y contribuciones de una iniciativa, de un proyecto o del actuar de una organización en el tiempo.  Desde Azaí recomendamos no esperar a que los proyectos terminen para hacer la Medición y Verificación del impacto de tu organización.  Las organizaciones pueden hacer un ejercicio de proyección del impacto o transformación deseada en el tiempo, identificando las estrategias que deben emprender, las actividades que deben hacer, los resultados que les llevarán a conseguir el impacto y transformaciones deseadas. Para esto, una herramienta como la Teoría de cambio, puede resultar muy útil, pues le permite a la organización  ordenar , a partir de su cuerpo de conocimiento y experiencia, aquellas condiciones necesarias para lograr el cambio deseado en un contexto determinado.

Este ejercicio hoy es más importante ahora que nunca. La crisis de COVID-19 ha expuesto la naturaleza frágil de nuestros sistemas sociales, económicos y ambientales. La pandemia ha proporcionado una valiosa oportunidad para replantear el rol de organizaciones sociales y empresas en la configuración de un mundo mejor y en la construcción de una sociedad más sostenible e inclusiva. 

La investigación de impacto puede y debe jugar un papel en esta transformación. Pero necesitamos algo más que buenas intenciones. Necesitamos algo más que etiquetas de impacto e iniciativas poderosas. Necesitamos un mecanismo para dar al mercado y al ecosistema en el que nos movemos, la confianza de que las intenciones están respaldadas por las prácticas, los resultados están respaldados por las pruebas y las etiquetas de impacto realmente significan algo. 

La Medición y Verificación representa el mejor mecanismo y también la mejor herramienta para escalar la industria de inversión de impacto con integridad. Si trabajamos juntos y utilizamos esta herramienta de forma inteligente, podemos hacer realidad la ambiciosa visión de innovar socialmente para solucionar los retos de sostenibilidad de nuestro tiempo.

Es importante tener en cuenta  que las evaluaciones de impacto tradicionalmente son costosas, toman tiempo y son muy rígidas. Nosotros en Azaí, le apuntamos a entender las dimensiones de las transformaciones con metodologías innovadoras y ágiles que permiten medir cómo se está generando el impacto y verificar las transformaciones que se han logrado. Creemos que tanto el Monitoreo y Evaluación, como la Medición y Verificación son importantes y que brindan importantes beneficios al ecosistema social, así:

La responsabilidad y trazabilidad: sirven para analizar si las prácticas y el rendimiento de la inversión social están alineados con las normas aceptadas del mercado, o con los estándares de gestión y reporte, asegurando una mayor transparencia y credibilidad de los informes y comunicaciones de impacto; 

Hábitos de gestión de conocimiento que implementados aportan a la eficiencia: alientan a las organizaciones y a los inversionistas sociales y de impacto, a tomar medidas para adoptar las mejores prácticas de la industria, elevando continuamente el límite del rendimiento en toda la industria.

La comparación: la verificación establece puntos de referencia y calificaciones que permiten a los interesados, ya sean propietarios de activos, intermediarios o beneficiarios, comparar los diferentes enfoques de la inversión de impacto de manera coherente. 

Evitan el “Impact Washing”, dado que son los mismos grupos de interés quienes califican los avances y diversos impactos a raíz de una iniciativa o una operación específica.  La organización se traza el camino pero en el mundo de lo social, difícilmente puede controlar los resultados.  Los puede monitorear, ajustar según necesidad, pero son sus públicos quienes reportan su beneficio.