15 diciembre 2020 Azai Consultores

2020: un año lleno de lecciones aprendidas y mucho agradecimiento

Si hay algo que hemos tenido que aprender desde la comunidad empresarial, las organizaciones del sector social y la sociedad en general a nivel mundial, en parte, por la pandemia, es la necesidad de desarrollar nuestras actividades de manera flexible.
Este ha sido un factor clave en la búsqueda del equilibro, reafirmando su importancia para la supervivencia de las compañías y las organizaciones. Hoy en día hay metodologías, espacios de formación de fácil acceso, que le podrían permitir a los individuos implementar nuevas maneras de lograr los resultados, la cultura ágil, como base de la innovación, puede aportar en gran medida a gestionar las operaciones de una manera diferenciada. Sabemos que las empresas emprenden enormes esfuerzos para garantizar de la mejor manera mantener entornos flexibles, que les permitan a los equipos de trabajo articularse y orientar sus procesos a la excelencia operacional.

Aunque comúnmente se correlaciona directamente con la innovación, la agilidad en las organizaciones abarca mucho más. Es claro que la llegada de la pandemia demostró la falta de infraestructura y de capacidades de las organizaciones para flexibilizar sus modelos de trabajo, y dejó evidencia que como sociedad, debíamos desarrollar nuevas habilidades para sobrevivir como individuos y organizaciones.

Siendo conscientes de esto, en Azaí Consultores decidimos cerrar el año reflexionando sobre las lecciones que nos dejó este año, que seguramente son experiencias similares a las que muchas otras empresas vivieron en el 2020 y que nos ayudarán a seguir creciendo y flexibilizando nuestros procesos de frente a futuros desafíos. 

La tecnología probó ser nuestro mejor aliado: descubrimos herramientas digitales que dinamizaron y agilizaron nuestros procesos de consultoría, sin que la virtualidad se convirtiera en un obstáculo para lograr nuestros objetivos y los de nuestros aliados.

Revisar cómo vamos, con metodologías cómo los OKR, es una estrategia que permite adaptarse constantemente a los retos emergentes.

A veces, pensamos que las empresas que se dedican a lo mismo que nosotros solo son la competencia, cuando realmente tienen un gran potencial para ser nuestras aliadas. Este año tuvimos una oportunidad cómo esta y creamos junto a Evaluar consultores, el primer Giving Circle en Colombia.

Aprendimos que el agradecimiento en una empresa, puede mejorar significativamente la productividad. Este es un punto importante que explicaremos a continuación.

La gratitud va de la mano con el acto de dar reconocimiento. Cuando nos reconocemos unos a otros, nos hace aún más agradecidos e inspira a la persona a la que hemos dado las gracias a dar ese sentimiento a otra persona, lo que conduce a un aumento de la felicidad, el bienestar, la moral, la energía y el compromiso, todo lo cual influye directamente en el rendimiento, la productividad y la retención.

Este es el efecto de gratitud: una onda de reconocimiento y apreciación que surge, transformándonos e inspirándonos, y mejorando los resultados de los negocios. Cuanta más gratitud haya, más conexiones humanas se establecerán y más colaboración, compromiso e innovación en toda la organización. Además, cuando el reconocimiento se da con frecuencia a lo largo del año, el impacto de ese refuerzo positivo es aún mayor.

Esperamos que estas lecciones sirvan para un 2021 exitoso y lleno de retos que se conviertan en aprendizaje.