21 octubre 2020 Azai Consultores

¿Tienes un Proyecto social y no sabes cómo fondearlo?

¡Te damos algunas pistas!

Si bien gestionar recursos no es una tarea sencilla, tampoco es imposible. La financiación de iniciativas del sector social es un proceso que va más allá de plantear proyectos con impacto social. Es imperioso hacerlo de manera coherente, sustentada, eficiente, medible, pertinente, rigurosa, de forma tal que garantice su sostenibilidad.

En Azaí te contamos cómo entendemos la gestión de recursos y te daremos algunas herramientas para “no morir en el intento”.

Lo primero:  Sabías que…
¿En América Latina se quedan sin distribuir cerca de 1.500 millones de dólares cada año, debido a las imperfecciones del actual mecanismo de adjudicación de fondos?

¿Que para el 2019, respecto a las oportunidades a las que Colombia pudo haber aplicado, se registra un total de USD 7.148.938.322, repartidos en 2.264 convocatorias, incluyendo las que tenían destinación global, para Latinoamérica, múltiple y exclusivas para Colombia?

Y que esto se da, según señala el informe ‘Panorama de Oportunidades de Apoyo al Desarrollo’ realizado por Innpactia, la plataforma digital de búsqueda de fondos más grande de Latinoamérica, “porque hay una diversidad de actores (organizaciones sociales, emprendedores, investigadores, etc.) que se pierden en la búsqueda infructuosa de recursos, mientras que los financiadores (agencias del Estado, empresas, fundaciones, filántropos) se desgastan en la búsqueda de proyectos que cumplan sus expectativas”

Ante este panorama, es importante que como gestor social conozcas un poco más y mejor los sistemas de financiación, de dónde provienen los recursos, quiénes son los mayores aportantes, qué tipos de proyectos tienen mayores posibilidades de financiación, cómo aprovechar las miles de oportunidades y cómo estructurar proyectos atractivos para llevar a cabo procesos de fondeo más eficaces.

Algunos indicadores
Otras evidencias y datos relevantes que nos deja el informe de Innpactia te pueden dar algunas señales interesantes:

En el top 10 de los países de origen de los diferentes financiadores se mantiene una preponderancia de Estados Unidos en el primer lugar, Colombia en el segundo (como aportante endógeno); y en cooperación multilateral, continúan dentro de la lista: Reino Unido, Canadá, Alemania, Suiza y España. Así mismo, entre 2018 y 2019, a nivel general, dentro de los 10 principales financiadores de recursos, permanecen la Agencia de los Estados Unidos para el Desarrollo Internacional (USAID), Colciencias, Google y el Departamento de Estado de los Estados Unidos. Se destacan también la Agencia para la Conservación y la Restauración Ambiental de Japón y el Programa de Investigación en Cambio Climático, Agricultura y Seguridad Alimentaria de México que no habían entrado en años anteriores, pero que en 2019 ingresaron al top 10 con subvenciones de 300 y 100 millones de dólares respectivamente.

Adicionalmente, durante el 2019 se observó una concentración general de mayores montos de financiación de origen público, jalonados sobre todo por fuertes montos originados en agencias para el desarrollo internacional como USAID, que guardan una vocación de ayuda global. Lo anterior se explica considerando el rol central que tiene el Estado, por un lado, frente a la consecución de los Objetivos de Desarrollo Sostenible, ODS, y, por otro, en el mejoramiento de la calidad de vida de los ciudadanos.

 

Justamente, al revisar los ODS a los que los financiadores les apuntan al destinar recursos exclusivos para Colombia, resalta Estados Unidos, que presenta un especial interés por el ODS 11: Ciudades y comunidades sostenibles; el 16: Paz; el 8: Trabajo decente y el 5: Género, en contraste con el 2: Hambre cero y el 3: Salud.

De otro lado, la mayor competencia y menor financiación, de acuerdo con la relación entre oferta y demanda, para ODS como el 10, reducción de desigualdades; el 11, ciudades y comunidades sostenibles; el 9, innovación e infraestructura; el 16, paz; el 6 agua limpia; el 4, educación, y el 1, reducción de la pobreza

Mientras que por tipo de oportunidades, la tendencia indica que las subvenciones se ubican en el primer lugar y, con una menor preponderancia, las licitaciones y los cursos. Se evidencia un contraste entre el número de oportunidades frente a los montos de estas para el caso de premios, que, si bien registra el 16,9% del número total de oportunidades, cuenta con apenas el 1,4% del total de fondos disponibles, situación similar para becas y cursos.

Las Claves:

A partir de esta mirada general te damos algunos consejos básicos que te pueden ayudar a maximizar las probabilidades de éxito en la consecución de los recursos y conquistar donantes para tu proyecto social. Presta atención a estos cinco aspectos claves:

 

Alistamiento institucional:

A través del cual defines la importancia de gestionar recursos, sobre qué aspectos se basa la sostenibilidad del proyecto, y la capacidad de gestión administrativa.

 

 

 

Planeo eficiente:

En el que defines cuánto quieres recaudar y para qué.

 

 

Comunicación persuasiva:

A través de la cual estableces tu propuesta de valor, tu diferencial, y la narrativa de impacto (formatos, públicos, etc)

 

 

Ruta de Recaudo:

Partiendo de la estructuración del proyecto, pasando por definir la ruta de fondeo y evaluación y seguimiento.

 

 

 

Análisis de las capacidades de tu proyecto:

Análisis de gestión, de rendición de cuentas, de compartir buenas prácticas, y de la reputación de tu proyecto.

 

Tips para “no morir en el intento”

 Y como todo tiene un principio, que a veces puede no ser sencillo, te alentamos a seguir… No es difícil ni complicado, es cuestión de dar el primer paso. Y recuerda:      

  • Todos debemos empezar en algún punto, revisa qué recursos tienes disponibles en tu comunidad.
  • Ten en cuenta que los recursos no solo son financieros, también puedes contar con el aporte de voluntarios, donaciones en especie y otros recursos que pueden ayudar al logro de tus objetivos.
  • Define para qué y cuántos recursos necesitas.
  • Debes poder diversificar las fuentes de ingresos y estructurar estrategias para cada una de las fuentes.
  • Ponte metas SMART (específicas, medibles, alcanzables, relevantes, temporales) pero sobre todo realistas y alcanzables.
  • Utiliza herramientas que faciliten la toma de decisiones y la priorización de proyectos de gestión de recursos.
  • Ten en cuenta plataformas como Innpactia. Te ayudarán a acceder a información oportuna y a formación de calidad para mejorar tus habilidades.
  • Recuerda: empezar es gratis y puedes aprender mucho.

Solo nos resta decir: ¡Adelante¡ Sabemos que quieres transformar el mundo. Está en tus manos ser parte del cambio.