20 octubre 2020 Azai Consultores

La riqueza para resolver los problemas sociales, está en nosotros.

Redescubriendo, resignificando y potenciando las riquezas ocultas en las comunidades.

En Azaí creemos que todos los seres humanos podemos cambiar el mundo, con los recursos que se tienen al alcance, sólo se requiere observar, mapear qué personas, habilidades, infraestructura o alianzas tengo cercanas para potenciar mi idea o mi proyecto. Las grandes ideas son de quién las ejecuta y por eso queremos compartir contigo una experiencia de un gran “ejecutor”, que logró cambiar el entorno de una vereda rural en Ciudad Bolívar, construyendo un centro de creatividad, en donde los jóvenes y los niños, lograron identificar soluciones a las problemáticas más apremiantes de su comunidad.

Iván Triana es un joven bibliotecólogo que nació y creció en la localidad de Ciudad Bolívar, en el sur de Bogotá. De niño, en su barrio escuchaba con frecuencia comentarios poco alentadores sobre sus condiciones de vida, sobre el escaso futuro que les esperaba por vivir allí, sobre las mínimas esperanzas de cambiar el entorno… porque “esto fue lo que nos tocó”. Esto fue el detonante que le hizo pensar que esta no era la “realidad” que él quería, y que lo llevaron a identificar nuevas opciones, no sólo para él mismo sino para otros.

Con este objetivo en mente, creó la ‘Biblioteca de la Creatividad’, un espacio en la vereda Quiba, en Ciudad Bolívar, equipado con todas las condiciones para que niños y jóvenes crezcan seguros, potenciando sus habilidades de liderazgo, emprendimiento, innovación y creatividad para dar soluciones novedosas a los problemas de su comunidad, vinculando a otros a través de diversas iniciativas nacidas en el mismo entorno.

Para Iván, uno de los pilares para que estos sueños se hayan convertido en proyectos reales ha sido el aprovechamiento de los recursos disponibles que ha encontrado en el entorno, así como el poder contarle a cada vez más personas y organizaciones, de qué se trata la ‘Biblioteca de la Creatividad’: “Somos una organización social que ha recurrido, por ejemplo, a campañas de crowdfunding. Una de las más recordadas fue la gestión de una camiseta firmada por el equipo del Atlético de Madrid, la cual subastaron para financiar una experiencia transformadora: el recorrido del Camino de Santiago de Compostela por 7 niños de la organización.

De otro lado, están los aportes de los niños y jóvenes que participan de las iniciativas de la Biblioteca: ellos contribuyen al desarrollo de los proyectos aportando herramientas de trabajo y con la donación de tiempo: “también vinculamos voluntarios, que aunque no hacen aportes en dinero, sí lo hacen con conocimiento, con su saber hacer, lo que genera mucho valor a los proyectos”, resalta Triana.

Adicionalmente, la organización gestiona alianzas estratégicas a través de un portafolio de servicios para empresas y organizaciones: “Tenemos un know how que nos permite presentar propuestas a empresas para que desarrollen programas que estén alineados con lo que hacemos y ellos nos pagan por ser operadores de esa iniciativa y comunidad que a ellos les interesa impactar. Es un gana-gana para todos”, añade Iván.

Lo más importante, señala Iván, “es que el protagonista de los proyectos sea la misma comunidad, que sientan que ellos son los que brillan y no que son proyectos de un tercero. Nosotros los acompañamos en ese proceso de liderazgo de gestionar recursos; eso motiva no solo a la comunidad, sino inspira, de una manera legítima, a personas externas, a las empresas, a las entidades que ven que es un trabajo que se hace de mano de la comunidad”. La riqueza y los recursos para desarrollar a la comunidad, también pueden estar en la comunidad.

Con R de Redescubriendo- Resignificando – RePotenciando

Casos como el de Iván y los distintos proyectos que lidera la ‘Biblioteca de la Creatividad’  son solo una muestra del alcance que se puede lograr articulando saberes, ganas, experiencia y recursos que se pueden encontrar en los vecinos, amigos, participantes de las iniciativas, y que luego se pueden ampliar para seguir generando impacto social.

Es necesario redescubrir el territorio como cuna del desarrollo: allí es donde todo pasa. La riqueza siempre ha estado ahí, el desafío es saber cómo podemos resignificarla para darle un mejor lugar en el contexto del desarrollo y ejecutar acciones más profundas.

¿Qué podemos hacer para repotenciar esos proyectos?

Hay que explorar. Hay que preguntar. Hay que hablar con los que están cerca a nosotros, que viven lo que nosotros vivimos, que perciben los problemas, pero que también proponen soluciones con esos recursos que podemos tener a la mano o con esos apoyos que sabemos que existen en el barrio y que muy seguramente, sólo necesitan ser descubiertos.

¿Quieres ser parte del cambio como Iván?

Mira a tu alrededor, sumérgete en la comunidad y descubre las miles de posibilidades y oportunidades que surgen desde la esencia misma de la sociedad.